Llega el fin de las bolsas plásticas en los supermercados

De ahora en adelante, los supermercados de la Ciudad de Buenos Aires deberán entregar bolsas biodegradables a sus consumidores. Las mismas tendrán un costo de entre 0,15 y 0,25 y serán más resistentes que las tradicionales bolsas plásticas.

Las nuevas bolsas vendrán en color negro para la basura orgánica, y en verde para la reciclable. Además, serán de un nuevo material que permitiría que se degraden en apenas dos meses; las ahora vigentes, en cambio, demoran entre 200 y 400 años.

La Asociación de Supermercados Unidos adelantó que las bolsas de 55 centímetros de ancho por 60 de alto costarán $ 0,25; las más pequeñas tendrán 45 centímetros de ancho por 55 de alto y tendrán un precio de $ 0,15.

Con esta iniciativa, el Gobierno porteño busca incentivar el reciclaje y la doble contenerización. En la actualidad, el 30% de la Ciudad tiene contenedores verdes para materiales reciclables, mientras que el 50% de la Capital cuenta con contenedores negros para los residuos orgánicos.La promesa del Gobierno porteño es que a mediados de 2013 habrá contenedores verdes en toda la Ciudad.

La implementación del uso de bolsas biodegradables es un paso importante para comenzar a cumplir con la ley de Basura Cero en Buenos Aires, sancionada en 2006. Son cada vez más las toneladas de basura que se envían a los basurales de la provincia de Buenos Aires todos los días y es necesario empezar a trabajar con urgencia en reducir esa cantidad.

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Alergias, ¿la epidemia del siglo XXI?

Ocho millones de argentinos padecen rinitis alérgica y los números siguen creciendo. Según los especialistas, la enfermedad dejó de ser estacional.

Constantes estornudos, picazón y congestión de la nariz, sensación de ardor en el paladar, ojos llorosos y con ardor y mucho sueño a lo largo del día. Estos son sólo algunos de los síntomas de la rinitis alérgica, enfermedad que aumenta su prevalencia durante la primavera pero que por el calentamiento global ya está presente en todo el año.

De acuerdo a estadísticas de la Asociación Argentina de la Alergia, dos de cada 10 argentinos adultos padecen la enfermedad, la cual ha tenido un aumento considerable en la última década en todo el mundo. En diez años, la prevalencia en Argentina aumentó un 40% y el pronóstico hacia el futuro es poco alentador.

“Cada vez hay más casos porque la alergia es una inflamación producto de la relación entre el individuo y el medio ambiente. Los cambios en el ecosistema a partir del calentamiento global generan más alergia. Antes la polinización se hacía en un período de tiempo bien definido pero ahora se extiende y eso deriva en más casos”, sostiene Marta Seoane, médica del departamento de alergias e inmunología del Hospital de Clínicas.

Por definición, la rinitis alérgica es un trastorno sintomático de la nariz producido por la inflamación de la mucosa nasal a partir de la exposición de la persona a diferentes alérgenos a los cuales es alérgico. En Argentina los elementos que más disparan la alergia son los ácaros del polvo doméstico, los hongos, las cucarachas y fundamentalmente el polen.

“Hay ciertos factores irritantes que empeoran los síntomas como el humo de tabaco y los aerosoles desodorantes ambientales. Hay que educar a los niños y a la familia entera para que reconozcan sus desencadenantes específicos, sean estos alérgenos o irritantes contaminantes”, afirma Mónica De Gennaro, presidenta de la Asociación Argentina de Alergia e Inmunología.

El diagnóstico es la herramienta más importante para la prevención y consiste en varios pasos. El médico encarga un dosaje en sangre de la inmunoglobulina “E” mediante el cual puede conocer la predisposición de la persona a la alergia. Además, se debe realizar un test de alergia y se evalúa la incidencia de determinadas sustancias en el paciente.

Una vez que se identifico el caso, se deben realizar tres tipos de tratamientos. “Si ya se sabe que sustancia le hace daño a la persona, hay que hacer una prevención para tratar de evitar el contacto con la misma. Además, se le da al paciente un medicamento para que los alérgenos ingresan lo menos posible al organismo y se aplica una vacuna con los elementos que generan la alergia”, describe Seoane.

Muchas de las personas que padecen rinitis alérgica no saben lo que tienen y piensan que es simplemente un resfrío común. Sólo un 10% de los pacientes que consultan por primera vez a un especialista lo hacen en el primer año de la enfermedad y el 40% demora 5 años. “El médico debe realizar un diagnóstico correcto. Los resfríos tienen como síntomas decaimiento y fiebre, algo no habitual en la rinitis alérgica”, concluye De Gennaro.

Tours en bicicleta, una forma diferente de conocer Buenos Aires

Son varios los emprendimientos que incentivan a recorrer los principales barrios a pedal. Salen con guías de turismo e incluyen todos los elementos.

La bicicleta es cada vez más elegida por porteños y extranjeros como un medio de transporte para moverse en la ciudad. Con colectivos y subtes saturados a toda hora, las dos ruedas se han transformado en una buena opción para llegar a tiempo a destino y a la vez hacer un poco de ejercicio.

Son cada vez más los emprendimientos que ofrecen recorrer Buenos Aires pedaleando y con una mirada diferente. Dirigido tanto a turistas como a residentes, la idea apunta a descubrir en paseos de tres horas los principales barrios de la Ciudad y conocer su historia y particularidades.

La Bicicleta Naranja surgió en el 2004 gracias a la idea de José María Oyharbide. Un amigo estaba de visita en la Ciudad y le preguntó por un lugar donde alquilar una bicicleta. Fue ahí que surgió la chispa que disparó el proyecto por el cual ya han pasado más de 15 mil personas.

“A medida que pasa el tiempo la Ciudad está generando su cultura de bicicletas. Un tour de este tipo se vive mucho más que el resto. Caminando no se puede conoce la Ciudad por las distancias y en colectivo te perdes mucho. Se da un ida y vuelta con los participantes donde se habla de todo tipo de temas. Incluso hacemos paradas no previstas en base al interés de las personas”, opina Oyharbide.

Los tours incluyen todos los elementos necesarios: bicicleta de paseo, mapa, candado, casco, bebidas y la compañía de un guía bilingüe. Además, ofrecen asistencia mecánica y médica y seguro en el caso de que sea necesario. Desde sus locales en San Telmo y Palermo, salen todos los días a visitar barrios del sur y del norte de la Ciudad.

“Buenos Aires al Sur visita San Telmo, La Boca y Puerto Madero y Buenos Aires al Norte recorre Puerto Madero, Retiro, Palermo y Recoleta. Tenemos salidas a las 9.30 y 14.00 desde San Telmo y a las 14.00 desde Palermo. El tope del grupo es de veinte personas pero también hay grupos más grandes que reservan con anticipación”, agrega Oyharbide.

A mayores usuarios, más opciones

Las opciones para conocer la Ciudad pedaleando se multiplican con Bike Tous, un proyecto instalado hace ocho años que trabaja durante todo el año. Salen todos los días desde plaza San Martín a las 9.30 y a las 14.00 y poseen tres opciones. Un circuito visita los principales barrios como Retiro, Puerto Madero y La Boca, otro las áreas verdes de Recoleta y Palermo y el tercero recorre Tigre y San Isidro.

“La mayoría de los pasajeros son de Europa pero también tenemos muchos brasileros. Los argentinos recién se están animando y para ellos tenemos una tarifa especial y les damos la opción de que vengan con su propia bicicleta. Es el mejor medio para interactuar con Buenos Aires”, sostiene Mirta Vega, gerente de la empresa.

Por su parte, Urban Biking apunta al ciclismo sustentable y ecológico y por ello trabaja con bicicletas de bambú desde el año pasado. Ofrecen un tour al Sur y otro al norte de la Ciudad, sumado a una opción nocturna que combina ambos y a una visita al Tigre que incluye tren, bicicleta y kayak.

“Con la bicicleta uno deja de ser un espectador y pasa a ser parte de algo. Es un transporte entrometido que ingresa en todos los lugares. Hay una lectura diferente de la ciudad y una interacción con ella. Son tours muy distendidos en cuanto a contenidos”, afirma Gabriel Gasparrou, gerente del emprendimiento.

Discriminación y obesidad, un nuevo patrón cultural

El aumento de personas obesas viene acompañado por numerosos casos de discriminación. 53% de los argentinos padece sobrepeso u obesidad.

Fealdad, asexualidad, falta de voluntad, irresponsabilidad y holgazanería. Estos son sólo algunos de los atributos con los que son vinculadas las personas gordas y obesas todos los días en diversos ámbitos. Actualmente más del 53% de los argentinos tiene sobrepeso u obesidad y a pesar de ser una enfermedad cada vez más presente también lo es la discriminación hacia los que la padecen.

Una investigación llevada adelante por la Universidad de Arizona (EE.UU.) reveló que dos décadas atrás las personas obesas tenían desventajas solamente en el país del norte mientras que otros países, incluida la Argentina, se mantenían aisladas de esta tendencia. Sin embargo, desde 1980 la discriminación amenaza con convertirse en un nuevo patrón cultural en todo el mundo.

“Ser discriminados afecta fuertemente la autoestima, contribuye al aislamiento y muchas veces no lleva a buscar bajar de peso. La ansiedad por las dificultades de la vida moderna y la comida chatarra de baja calidad han llevado a un aumento de las personas con sobrepeso. Los obesos no ameritan juicios estéticos”, sostiene Lía Ricón, psicóloga miembro de la Sociedad Psicoanalítica Argentina.

La investigación de la universidad estadounidense reveló que en la estigmatización de la gordura no existe mayor diferencia por sexo ni edad, aunque sí por nivel educativo, ya que en el nivel más alto se la considera socialmente incorrecta. Las principales desventajas observadas en el estudio en las personas obesas son sueldos bajos, peor salud y más probabilidades de ser despedidos.

Las denuncias por discriminación son recibidas principalmente por el Instituto Nacional Contra la Discriminación, Xenofobia y el Racismo (INADI). La persona puede ingresar al sitio web del organismo e imprimir un formulario para completar y luego entregar en alguna de las 23 delegaciones. Además, se reciben denuncias y consultas en la línea gratuita 0800.999.2345.

Las estadísticas oficiales del INADI marcan una poca cantidad de denuncias recibidas de este tipo de discriminación. En el 2009 fueron 22, en el 2010 bajó a 9 y en lo que va de este año hubo solamente 8 casos. Sin embargo, esto no indica que el fenómeno no este presente. Todo lo contrario.

“Los obesos no se toman la molestia de denunciar por que les da vergüenza. Se sienten culpables de su condición y no lo toman como una enfermedad. Todos tenemos que aprenden a convivir con el otro y a entender la diversidad, para así poder ir eliminando los mitos y prejuicios que derivan en prácticas discriminatorias”, considera Pedro Mouratián, interventor del INADI.

El organismo también ofrece un área de resolución rápida de conflictos donde se invita a una mesa de trabajo a las dos partes involucradas y se trata de llegar a un acuerdo. El objetivo es que se repare al sujeto que se sintió discriminado. Muchos de los casos que eligen este camino son resueltos satisfactoriamente.

“El argentino tiene una mirada poco contemplativa hacia los obesos. Desde el INADI queremos dar un discurso inclusivo dirigido a toda la sociedad. Se tiene que entender que la obesidad es una enfermedad y las personas obesas necesitan un tratamiento adecuado” agrega Mouratián.

La obesidad, una enfermedad en crecimiento

Las últimas encuestas e investigaciones demostraron que la obesidad y el sobrepreso son un problema global en crecimiento y la Argentina no es la excepción. La reciente encuesta de nutrición y salud reveló que el 25% de las mujeres jóvenes tiene sobrepeso y el 20% obesidad.

“Vivimos en una sociedad altamente obesogénica. Tenemos todo el tiempo estímulos ambientales a través de la industria alimentaria que nos ofrece comida con muchas calorías. Son alimentos ricos, más económicos y fácilmente accesibles para el consumo. La alimentación está muy atravesada por la cultura”, evalúa María Inés Somoza, jefa del área de nutrición de la Fundación Favaloro.

Por definición, el sobrepeso es el aumento de peso corporal en relación a la talla mientras que la obesidad es un incremento excesivo de la grasa corporal. El mismo generalmente está distribuido en la zona abdominal y genera problemas cardíacos y metabólicos en la salud del individuo. Existe una predisposición genética a poseer la enfermedad pero, según los especialistas, el principal causante es la influencia del ambiente.

“El tratamiento es un cambio en el estilo de vida. Se fracasa o se tiene éxito de acuerdo a los objetivos que se propone. Al bajar un 10% de peso ya se está mejor metabolitamente. No alcanza con sólo hacer dieta sino que se debe abordar la enfermedad de manera íntegra. Hay que reeducar alimentariamente a la persona”, concluye Carlos González Infantino, jefe del área de nutrición del Hospital de Clínicas José de San Martín.

Bebidas energizantes, ¿un riesgo para la salud?

Especialistas desaconsejan su mezcla con alcohol y coinciden en que la venta debería estar prohibida para menores de edad.

Las bebidas energizantes llegaron a Argentina en el 2001 dirigidas especialmente a estudiantes, conductores y deportistas para evitar el cansancio. Sin embargo, rápidamente se popularizaron entre otros sectores y se convirtieron en el producto más consumido por adolescentes, especialmente al momento de ir a bailar.

Si bien ya estaba instalada, la polémica y las dudas con respecto a su consumo se vieron aumentadas con un reciente estudio. Científicos de Estados Unidos aseguraron, en la revista Pediatrics, que el consumo excesivo de estas bebidas podría ocasionar en niños y adolescentes problemas respiratorios y cardiovasculares como agitación, aumento de presión arterial y hasta muerte súbita.

La investigación se basó en casos de intoxicación de Estados Unidos, Nueva Zelanda e Irlanda y concluye que los pediatras deben advertir a los padres sobre los riesgos de estos productos y desaconsejar su uso frecuente. “Hay que regularlos de una forma tan estricta como el tabaco o el alcohol”, sostiene Steven Lipshultz, autor del estudio.


Características y efectos

Se considera bebidas energizantes a aquellos suplementos dietarios de venta libre que tienen como sustancia principal a la cafeína, la cual actúa como estimulante del sistema nervioso central. Algunas incluyen también otros azucares como la guaraná que ayuda a tener energía disponible para el metabolismo del cuerpo.

“Las bebidas con cafeína que más tomamos los argentinos con el café, el té y el mate. Las bebidas energizantes pueden tener hasta el cuádruple de lo que contiene una tasa de café de tamaño normal. El efecto principal es que se liberan algunas sustancias en la corteza central del cerebro que actúan para estar alerta y despierto”, sostiene Federico Cintora, cardiólogo del Hospital de Clínicas José de San Martín.

En 2005, una resolución de la ANMAT limitó la cantidad máxima de cafeína permitida en estos productos a 20 miligramos por cada 100 mililitros. Todas las empresas cumplen la norma excepto Red Bull que gracias a una medida cautelar comercializa envases con 35 miligramos.

El consumo de una o dos latas en una persona en buenas condiciones de salud no genera efectos secundarios en la mayoría de los casos. Sin embargo, algunas personas pueden presentar dolores de cabeza, palpitaciones, dilatación de pupilas, nerviosismo e hiperactividad.

Un combo peligroso

El principal peligro de las bebidas energizantes no está en su consumo eventual, sino en el excesivo y al combinarlas con bebidas alcohólicas u otras drogas. Ello puede derivar en graves efectos en la salud física y mental de la persona.

“Los adolescentes realizan la mezcla con alcohol con el objetivo de poder tomar más y reducir los efectos de la borrachera. Es una mentira encubierta ya que los mismos se enmascaran pero no se evitan. Esto genera intoxicaciones mucho más importantes sumado a los efectos negativos de la cafeína”, afirma Carlos Damin, jefe de toxicología del hospital Fernández.

En una reunión con la Comisión de Salud y Deporte del Senado, Damin aseguró que existe un promedio de seis pacientes diarios que consultan en su hospital por “intoxicaciones agudas, con drogas lícitas e ilícitas”. Se trata en su mayoría de jóvenes que presenten cuadros de ebriedad productos de “verdaderos cócteles”.

“El foco del peligro es el adolescente que sale a emborracharse. El riesgo social es que las personas toman y al no darse cuenta de que están borrachos vuelven manejando con el auto. Se nota en las guardias que el consumo de alcohol asociado a estas bebidas es cada vez mayor”, evalúa Cintora.

Es por el riesgo que significa el consumo asociado con alcohol que cada vez más países recomiendan que las bebidas energéticas no sean consumidas por menores de edad. En Argentina, municipios de Chaco y Corrientes implementaron esa medida y en el Congreso hay al menos cinco proyectos que quieren avanzar en ese sentido.

Paralelamente, los especialistas consultados coinciden en que las bebidas energizantes deberían ser recategorizadas ya que en realidad están compuestas por estimulantes y no por alguna sustancia que signifique un aporte a la dieta.

“No se las puede considerar suplementos dietarios ya que la cafeína es una droga estimulante. Ningún médico recomienda que una persona tome dos litros de café por día. Sería más apropiado catalogarlo como bebidas estimulantes y que contengan una leyenda que remarque esto”, concluye Enrique Baldessari, medico clínico de la Fundación Favaloro.

Mobbing: La nueva cara del acoso laboral

Son cada vez más las denuncias en Argentina por este tipo de maltrato en el trabajo. No existe una ley específica que lo regule y los síntomas que genera son muy graves. La concientización es la clave para evitarlo.

Hace seis años que Florencia trabaja como empleada administrativa en una empresa de informática. Desde comienzos de este año se le hace cada vez más difícil soportar la presión que recibe de sus jefes. “Me asignan metas imposibles de cumplir, me niegan el horario de almuerzo y me hacen irme tarde y entrar más temprano”, sostiene. Pero no es sólo eso. El maltrato de los superiores es constante, no le otorgan días de estudio y los feriados y las vacaciones son asignados de manera arbitraria. Sin darse cuenta y poco a poco Florencia se convirtió en una víctima más del mobbing, la nueva cara del acoso laboral.

Esta forma de maltrato en el ámbito de trabajo consiste en la comunicación hostil y sin ética, dirigida de manera sistemática por uno o varios individuos contra otro, que así es arrastrado a una posición de indefensión y activamente mantenido en ella.

Un psicólogo alemán nacionalizado sueco, Heinz Leymann, fue el primero en definir el concepto de mobbing en 1996. “Es el continuo y deliberado maltrato verbal y moral que recibe un trabajador por parte de otro para lograr su destrucción psicológica y así obtener su salida de la organización”, sostiene el especialista. Dos años después, Duncan Chapell y Vittorio Di Martino elaboraron el informe de la Organización Internacional del Trabajo “Violence at Work” y consolidaron el tema en el mundo académico.

El origen del maltrato puede estar tanto en alguien de un cargo superior como de un colega del mismo nivel. Es un fenómeno no inmediato que necesita de un desarrollo lento en el que van apareciendo los síntomas de hostigamiento. En la mayoría de los casos, el foco de ataque se produce contra alguien con un rendimiento laboral ejemplar.

“El jefe puede sentir que el sujeto le está haciendo sombra o tiene miedo de que se ponga en evidencia que alguien es más capaz que él para el puesto. Es un abuso de poder. También se puede dar entre pares donde toman a alguien de punto y tratan de disminuirlo para vencerlo en una competencia imaginaria”, sostiene la psiquiatra y psicóloga Elsa Wolfberg de la Asociación Psicoanalítica Argentina.

Entre las principales acciones del mobbing, aparecen críticas constantes, insultos en ausencia de testigos, desmerecimiento del trabajo, inventar injurias, separación del entorno laboral y sobreexigencia de trabajo. Es importante que la persona pueda identificar estos síntomas. Si esto no ocurre, asumirá la desvalorización como propia y se considerará incompetente.

Los efectos del mobbing en la víctima son serios y comparables a los del trastorno por estrés post-traumático. Es frecuente que las víctimas sufran de diversos trastornos de angustia, ansiedad, irritabilidad, dificultad para conciliar el sueño o insomnio, depresión, episodios paranoides, abuso de sustancias, decaimiento, disminución de la autoestima, incapacidad de concentrarse, cefaleas, trastornos digestivos y otras manifestaciones psicosomáticas, conflictos con la pareja y demás seres queridos.

“La persona se torna cada vez más sintomática y empieza a faltar al trabajo y a hacer tratamientos. Puede llevar a un estado de invalidez total en el trabajo”, sostiene Wolfberg.

Argentina, sin reglamentación

En Argentina no existe una legislación específica a nivel nacional que regule los casos de mobbing. Tucumán, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Buenos Aires, Jujuy, Santa Fe, Misiones y Entre Ríos sancionaron leyes entre 2002 y 2005 que contemplan este tipo de maltrato. Sin embargo, sólo se aplican al ámbito de la administración pública. Además, dichos empleados tienen la posibilidad de realizar denuncias en la Fiscalía Nacional de Investigaciones Administrativas.

“El abordaje de los casos es a partir del daño. La persona manifiesta que está pasando por una situación crítica como consecuencia del ámbito laboral. Para poder probarlo necesita tener testigos y un certificado médico de un psiquiatra o psicólogo que avale que lo que está ocurriendo es de origen laboral”, sostiene Mariano Páez, abogado de la Asociación Civil Acosados. La misma recibe denuncias de empleados y les ofrece asistencia especializada de médicos y abogados.

Al no haber una reglamentación para esta problemática, el abogado al momento de hacer la denuncia se apoya en legislaciones complementarias como el Código Civil y la Ley Anti Discriminatoria. De lado de los jueces, se suele aplicar la teoría dinámica de la prueba. “Antes ante un caso de mobbing el empleado era el único que debía probarlo. Hoy en día el empleador también debe hacerlo”, explica José Luis Zapata, abogado del estudio O’Farrell.

Capacitación y prevención

En las grandes empresas multinacionales con sede en Argentina el mobbing es un tema en agenda. Mensualmente organizan campañas con afiches y charlas de concientización para remarcar la apertura del empleador al momento de recibir denuncias. Incluso algunas compañías tienen números de teléfono donde se puede hacer el reclamo correspondiente.

La actitud de un criterio amplio para recibir denuncias hace que el mobbing pueda ser prevenido. El problema aparece en las PyMEs donde esa política de erradicación del problema es prácticamente inexistente.

“Las empresas grandes suelen manejar un código de conducta con su personal, que muchas veces no es más que una formalidad. De resultar denunciados, los empresarios habrán de negarlo con fervor patronal”; reflexiona Eduardo Tavani, presidente de la Asociación de Abogados de Buenos Aires.

Para Páez, lo importante es capacitar a los ciudadanos en las herramientas básicas de derecho laboral. “A la mayoría cuando empieza un trabajo no le explican la Ley de Contrato de Trabajo, no le dicen si su actividad tiene un convenio colectivo y en consecuencia desconocen sus derechos y obligaciones”, sostiene el abogado. Es por ello que propone una política de Estado a partir de la cual se organicen talleres y grupos de trabajo que sirvan para concientizar sobre el tema.

Residencias: Las guerras médicas del siglo XXI

Los jóvenes médicos denuncian diversas formas de maltrato en el desarrollo de sus residencias en los hospitales argentinos. Un recorrido por un mundo paralelo con días de 36 horas, abuso de los jefes, tensión constante y sueldos bajos.

“Los residentes son mano de obra barata. Son objeto permanente de maltrato y se los trata de forma despectiva y agresiva. Están mal pagos, trabajan muchas horas y el descanso no existe. Ser jefe de familia y realizar una residencia son cosas no compatibles”. El que habla es Alejandro Larriera, jefe de residentes de la Sexta Cátedra de Medicina del Hospital de Clínicas José de San Martín.

El sistema de residencias médicas es la única alternativa que tiene un profesional de la salud recién recibido para formarse en alguna especialidad y ejercer su profesión. Suelen durar entre 3 y 4 años y se realizan tanto en hospitales públicos como privados de todo el país.

Para poder acceder a la misma los jóvenes médicos deben pasar por un arduo examen de más de 70 preguntas de elección múltiple donde se evalúan sus conocimientos de toda la carrera. Una vez completada la evaluación se elabora un ranking donde se tienen en cuenta la calificación alcanzada y el promedio de la carrera, requiriendo en algunos casos también una entrevista personal. Un pequeño grupo que actualmente no supera el 20% de los que egresan anualmente logra acceder a una especialización, por la que cobran en promedio 3.000 pesos mensuales por 14 horas diarias de trabajo y ocho guardias mensuales de 24 horas.

“Se dice que somos profesionales en formación pero es algo contradictorio. Los gobiernos y las autoridades de los hospitales nos usan como si ya estuviéramos recibidos para hacernos trabajar 14 horas pero nos consideran estudiantes al momento de pagarnos”, sostiene Luciano Milanesio, presidente del Centro de Estudiantes de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires.

La Ciudad Autónoma de Buenos Aires posee en su sistema de residencias 13 hospitales generales de agudos y 19 especializados. La provincia de Buenos Aires cuenta con 58 provinciales y/o municipales. Al haber tan pocas posibilidades los aspirantes deciden dar el examen en la Ciudad, en la provincia y en algunos hospitales privados, donde cada uno cuenta con su propia evaluación. En el resto de las provincias, cada centro de salud tiene sus propios requisitos y régimen de evaluación.

Para los que no acceden a la residencia, las posibilidades son escasas y el panorama oscuro. Los que están en el ranking inmediatamente debajo de los que consiguen una especialización pueden ingresar a una concurrencia, una versión en negro de la residencia ya que no se cobra nada por hacer el mismo trabajo. De lo contrario, las alternativas son médico de ambulancia, visitador a domicilio o el vestuario de un club con el fin de revisarle los pies a los bañistas.

Maltrato y verticalismo

La escala jerárquica en la residencia médica tiene una definida relación con el año de ingreso a la misma y en ella los más reconocidos son los profesionales con mayor experiencia, como los médicos de planta y los jefes de sala. Los residentes de primer año ocupan el último eslabón de esta escala y su actividad es supervisada por residentes con uno o dos años más de experiencia. Es en este nivel donde se encuentran las mayores denuncias de maltrato, legitimadas a partir de la actitud permisiva de los jefes.

El trato despectivo y agresivo a los residentes se da de diversas formas. Una de ellas es con su horario de trabajo. Federico Fernández Molina es residente de segundo año de neurocirugía del Hospital de Clínicas. Su horario estipulado es 8 AM a 5 PM pero desde que ingresó a su especialización rara vez se cumplió. “El día termina cuando finaliza toda la actividad, lo que implica ver a todos los pacientes internados. No tenemos día de descanso”, expresa.

Además de realizar su tarea médica y formarse en su especialización, el residente también cumple el rol de camillero, enfermero y empleado administrativo. Los jefes de residentes les asignan tareas que nada tienen que ver con su profesión pero que deben cumplir para no sufrir una “guardia castigo”, la que implica quedarse 24 horas extra por haber cometido un error o no haber cumplido con los reclamos de su jefe.

“Somos mulas de carga. En vez de aprender y practicar la especialidad hacemos cosas que nada tienen que ver con la medicina. Nos hacen pagar el derecho de piso. La mayoría de los que está en primer año siente que no aprendió nada.”, enfatiza Milanesio.

La adjudicación de tareas como castigo en forma arbitraria y el exceso de horas trae también como consecuencia que los residentes no dispongan de tiempo suficiente para comer o dormir, limitando así tanto sus posibilidades de cumplir adecuadamente las tareas asignadas como del aprovechamiento del proceso de aprendizaje..

“Es desgastante y agotador. La mayor parte de la energía se vuelca a resolver todas las cuestiones administrativas cuando en realidad debería ser para formarnos y adquirir experiencia. Todos los días tengo que luchar para que internen a un paciente o les asignen los medicamentos adecuados”, expresa Fernández Molina.

La evidencia empírica

Cinco años atrás, docentes y médicos del Departamento de Medicina del Hospital de Clínicas realizaron una investigación donde comprobaron la existencia de dicho maltrato. Se entregó una encuesta anónima a residentes de dicho hospital y del Hospital General de Agudos Dr. Ignacio Pirovano y del Sanatorio Municipal Dr. Julio Méndez.

El 90% de los médicos refirió haber sufrido al menos una vez una situación de maltrato y el promedio de los encuestados manifestó haber experimentado ocho situaciones distintas de trato incorrecto como mínimo en una oportunidad. El 64% sostuvo haber recibido gritos y el 23% haber sufrido violencia.

“Es difícil comprender cómo puede un joven médico incorporar y desarrollar cualidades como la compasión por un enfermo cuando se forma en un ambiente en el cual permanentemente recibe críticas o humillaciones por realizar en forma incorrecta tareas que forman parte del aprendizaje”, afirman los profesionales Mejia, Diego, Alemán, Maliandi y Lasala, encargados del estudio.

Denuncias online

Los residentes y aspirantes a ingresar a una especialización encontraron en la red un lugar para expresar el maltrato del que son víctimas y las dificultades para poder continuar formándose. Mancia.org es una comunidad online de profesionales y estudiantes de la salud de habla hispana que funciona desde 2002. El portal cuenta con distintos foros y uno de ellos aborda la temática de las residencias.

Los usuarios denuncian formas de trabajo inadecuadas y cuentan los temores y penurias vividas todos los días en los diferentes hospitales de Argentina.

“Entré recién a una residencia y no creo que soporte mucho más. No como y lo poco que como es basura. No duermo, no puedo estudiar temas que veo y a veces ni alcanzo a pegarme una ducha. Si me olvido de hacer alguna de las tantas cosas que me encargan me cagan a pedos y me amenazan con guardias castigo. No quiero volver más al hospital”, afirma el usuario Gustepi.

Ferchus26 también aporta su testimonio y pone el foco en lo que quizás sea el centro del problema: “Estoy por dejar la residencia por que no puedo trabajar así pero el problema está en que detrás mío hay 100 personas que aceptan agradecidos y felices estas condiciones. No nos hacemos respetar y dejamos que hagan con nosotros lo que quieran”.

Arsénico y agua, una combinación peligrosa

Parece muy poco, 0,05 miligramos por litro. No se detecta a simple vista, ni tampoco lo percibe el gusto. Pero se trata de arsénico en agua, tanto de pozo como de red, y su consumo prolongado puede provocar lesiones en la piel y cáncer. Es un grave problema de salud pública en Argentina, ya que más de 4 millones de personas corren riesgo de enfermarse e incluso morir por esta causa.

El origen del arsénico es natural y se debe a procesos geológicos. “Cuando los volcanes estaban en actividad expulsaron mucha ceniza con este químico, el cual fue depositado en las diferentes capas geológicas”, expresa Ana Carolina Herrero, Directora de la Licenciatura en Ecología Urbana de la Universidad Sarmiento y integrante de la ONG Espacio Agua.

La enfermedad es conocida como Hidroarsenicismo Crónico Regional Endémico (HACRE) y está presente en nuestro país desde 1916. Se la describió inicialmente como enfermedad de Bell Ville ya que en esa municipalidad de la provincia de Córdoba fue donde aparecieron los primeros casos de mayor gravedad.

“Es una enfermedad que se produce a consecuencia de la ingesta reiterada a lo largo de los años de pequeñas cantidades de arsénico que está contenido de forma natural en ciertas aguas”, afirma Jorge Zanardi, bioquímico del área de toxicología del Hospital de Clínicas José de San Martín.

Las manifestaciones aparecen principalmente en la piel, estando clasificadas en cuatro periodos. El hiperhidrótico presenta sudoración de palmas y plantas, el hiperquerastósico se caracteriza por un aumento de aparición de verrugas, el melanodermico implica un aumento de melanina en el tronco y en la base del cuelo y el periodo de las complicaciones es el estadio más avanzando ya que implica cáncer de piel.

“El problema está en que el cuerpo humano absorbe el arsénico a través del torrente circulatorio y lo distribuye por los diferentes órganos acumulándose, preferentemente, en pulmón, hígado riñón, piel, dientes, pelo y uñas”, describe Herrero.

Diferentes zonas, distintas soluciones

La presencia de arsénico en las aguas naturales de Argentina afecta localidades de muy distintas características: Grandes ciudades (con más de 500.000 habitantes), localidades de medianas dimensiones, pequeños poblados y poblaciones dispersas cuya única posibilidad de abastecimiento radica en las perforaciones domiciliarias. Hoy se conoce que el HACRE se extiende por las provincias de Buenos Aires, Salta, Santiago del Estero, Santa Fe, La Pampa y Córdoba.

“Los más afectados son los pobladores rurales dispersos. Para ellos es agua con arsénico o ninguna. No hay nadie que se ocupe de ellos. Tiene que haber tecnología en la población para poder solucionarlo”, enfatiza la Doctora Susana Isabel Curto, investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET).

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda bajar a 0,01 mg/l, pero no se trata de un límite tolerable sino sugerido. Por su parte, la Organización para la Alimentación y la Agricultura de las Naciones Unidas sugiere el límite de 0,05 mg/l. En mayo de 2007 el Código Alimentario Argentino redujo de 0,05 a 0,01 el máximo de arsénico permitido en agua de red, otorgando cinco años a las empresas proveedoras a adecuar sus plantas.

Las plantas de tratamiento para eliminar arsénico son muy costosas y por lo tanto el agua tratada resulta cara, presentando un precio por metro cúbico que supera ampliamente a la potabilizada convencionalmente. Además, se debe hacer un control y seguimiento permanente de dichas instalaciones.

“Si no se cambian los filtros de las plantas, se corre el riesgo de darle a la población agua con una mayor concentración de arsénico. Además, tiene que haber un tratamiento de las sales de este químico que quedan como residuo del tratamiento”, concluye Herrero.

En busca de un futuro emprendedor

Esta semana me tocó hacer una nota para Notio donde entrevisté a Germán Montenegro, un joven correntino de 22 años. Su historia es verdaderamente sorprendente y por ello me pareció importante compartirla.

A pesar de su modestia, Germán Montenegro no es un joven correntino más. Con sus 22 años ya ha recorrido un largo camino lleno de experiencias. Su espiritu emprendedor hace tiempo que está presente en el y sus proyectos pueden dar cuenta de ello.

A los 11 años Montenegro creó su primer sitio de Internet. “Era mi página personal. Tenía mi nombre y algunos links. Tenía un amigo de México que trabajaba en IBM y me pasaba manuales para leer”, remarca. Desde ese momento, su interés por la programación estaba marcado.

Pero este siempre estuvo acompañado de una gran iniciativa para llevar adelante nuevos proyectos. Así, a los 14 años comenzó un criadero de perros en su casa. Compró tres razas distintas y comenzó con su idea. “Tenía pedidos de todas partes del mundo, incluso de Tailandia”, sostiene. Sin embargo, al poco tiempo comenzó sus estudios universitarios en Ingeniería en Sistemas por lo que no pudo encontrar el tiempo para mantener el proyecto. “Fue una primera experiencia para emprender”, afirma.

Los nuevos conocimientos adquiridos en la facultad despertaron nuevamente en Germán su costado emprendedor por lo que en el 2008 abrió su propia empresa junto a unos amigos. Luxor IT se dedica al desarrollo de aplicaciones Web y según cuenta Montenegro tiene un gran futuro por delante. “Quedamos preseleccionados en la incubadora de empresas de la Universidad del Nordeste para poder recibir el asesoramiento necesario. Además, haremos el esfuerzo para entrar a la competencia TIC Américas, la cual premia planes de negocio de jóvenes”, describe.

Una experiencia reveladora

Hace dos años, Germán se encontraba en su universidad cursando una clase de economía cuando empezó a sentir un dolor en la zona del hígado. Esto significó el comienzo de un tratamiento en Corrientes, el cual iba a ser breve ya que la complejidad del cuadro hizo necesario un traslado al Hospital Militar Central de Buenos Aires donde Germán entró en terapia intensiva. Las multiples complicaciones y hemorragias hicieron necesario un nuevo traslado, esta vez al Hospital Italiano. El 24 de agosto Montenegro ingresó a la lista de donantes a la espera por un higado y afortundamente el organo apareció ocho días después.

“La experiencia marcó un antes y un después en mi vida. Empecé a pensar cuál era el servicio que estaba brindando al mundo. La mejora de mi salud me significó empezar a ayudar”, afirma Germán, remarcando su gratitud al equipo que lo atendió en el Hospital Italiano.

La primera reacción luego de haber obtenido el alta fue inscribirse en un curso de planes y negocios en la Cámara Argentina de Comercio. Allí, comenzó una nueva e importante etapa de su vida.

Enseñando a emprender

JCI es una red mundial de jóvenes ciudadanos activos, entre los 18 y 40 años de edad, formada con el objetivo de brindar oportunidades de desarrollo que preparen a los jóvenes a crear cambios positivos. Así, se involucran en actividades y proyectos que van desde el desarrollo sustentable hasta proyectos internacionales. Germán se enteró de la existencia de la organización y no dudó en formar parte de ella.

Sin embargo, la misma no posee una sede en Corrientes y por lo tanto Montenegro no se pudo afiliar. “Con ese panorama en mente, le propuse a un grupo de amigos formar una sede en nuestra provincia. Durante el 2010 comenzamos a buscar interesados y este año vamos en busca de la personería jurídica”, explica.

Desde su ingreso en este nuevo proyecto, Germán y su grupo de amigos organizaron una ronda de negocios y un evento para jóvenes con figuras del mundo emprendedor. Para este año, tienen realizarán junto a la Cámara de Comercio y JCI Argentina los premios TOYP donde se seleccionarán los 10 jóvenes sobresalientes a nivel local.