Discriminación y obesidad, un nuevo patrón cultural

El aumento de personas obesas viene acompañado por numerosos casos de discriminación. 53% de los argentinos padece sobrepeso u obesidad.

Fealdad, asexualidad, falta de voluntad, irresponsabilidad y holgazanería. Estos son sólo algunos de los atributos con los que son vinculadas las personas gordas y obesas todos los días en diversos ámbitos. Actualmente más del 53% de los argentinos tiene sobrepeso u obesidad y a pesar de ser una enfermedad cada vez más presente también lo es la discriminación hacia los que la padecen.

Una investigación llevada adelante por la Universidad de Arizona (EE.UU.) reveló que dos décadas atrás las personas obesas tenían desventajas solamente en el país del norte mientras que otros países, incluida la Argentina, se mantenían aisladas de esta tendencia. Sin embargo, desde 1980 la discriminación amenaza con convertirse en un nuevo patrón cultural en todo el mundo.

“Ser discriminados afecta fuertemente la autoestima, contribuye al aislamiento y muchas veces no lleva a buscar bajar de peso. La ansiedad por las dificultades de la vida moderna y la comida chatarra de baja calidad han llevado a un aumento de las personas con sobrepeso. Los obesos no ameritan juicios estéticos”, sostiene Lía Ricón, psicóloga miembro de la Sociedad Psicoanalítica Argentina.

La investigación de la universidad estadounidense reveló que en la estigmatización de la gordura no existe mayor diferencia por sexo ni edad, aunque sí por nivel educativo, ya que en el nivel más alto se la considera socialmente incorrecta. Las principales desventajas observadas en el estudio en las personas obesas son sueldos bajos, peor salud y más probabilidades de ser despedidos.

Las denuncias por discriminación son recibidas principalmente por el Instituto Nacional Contra la Discriminación, Xenofobia y el Racismo (INADI). La persona puede ingresar al sitio web del organismo e imprimir un formulario para completar y luego entregar en alguna de las 23 delegaciones. Además, se reciben denuncias y consultas en la línea gratuita 0800.999.2345.

Las estadísticas oficiales del INADI marcan una poca cantidad de denuncias recibidas de este tipo de discriminación. En el 2009 fueron 22, en el 2010 bajó a 9 y en lo que va de este año hubo solamente 8 casos. Sin embargo, esto no indica que el fenómeno no este presente. Todo lo contrario.

“Los obesos no se toman la molestia de denunciar por que les da vergüenza. Se sienten culpables de su condición y no lo toman como una enfermedad. Todos tenemos que aprenden a convivir con el otro y a entender la diversidad, para así poder ir eliminando los mitos y prejuicios que derivan en prácticas discriminatorias”, considera Pedro Mouratián, interventor del INADI.

El organismo también ofrece un área de resolución rápida de conflictos donde se invita a una mesa de trabajo a las dos partes involucradas y se trata de llegar a un acuerdo. El objetivo es que se repare al sujeto que se sintió discriminado. Muchos de los casos que eligen este camino son resueltos satisfactoriamente.

“El argentino tiene una mirada poco contemplativa hacia los obesos. Desde el INADI queremos dar un discurso inclusivo dirigido a toda la sociedad. Se tiene que entender que la obesidad es una enfermedad y las personas obesas necesitan un tratamiento adecuado” agrega Mouratián.

La obesidad, una enfermedad en crecimiento

Las últimas encuestas e investigaciones demostraron que la obesidad y el sobrepreso son un problema global en crecimiento y la Argentina no es la excepción. La reciente encuesta de nutrición y salud reveló que el 25% de las mujeres jóvenes tiene sobrepeso y el 20% obesidad.

“Vivimos en una sociedad altamente obesogénica. Tenemos todo el tiempo estímulos ambientales a través de la industria alimentaria que nos ofrece comida con muchas calorías. Son alimentos ricos, más económicos y fácilmente accesibles para el consumo. La alimentación está muy atravesada por la cultura”, evalúa María Inés Somoza, jefa del área de nutrición de la Fundación Favaloro.

Por definición, el sobrepeso es el aumento de peso corporal en relación a la talla mientras que la obesidad es un incremento excesivo de la grasa corporal. El mismo generalmente está distribuido en la zona abdominal y genera problemas cardíacos y metabólicos en la salud del individuo. Existe una predisposición genética a poseer la enfermedad pero, según los especialistas, el principal causante es la influencia del ambiente.

“El tratamiento es un cambio en el estilo de vida. Se fracasa o se tiene éxito de acuerdo a los objetivos que se propone. Al bajar un 10% de peso ya se está mejor metabolitamente. No alcanza con sólo hacer dieta sino que se debe abordar la enfermedad de manera íntegra. Hay que reeducar alimentariamente a la persona”, concluye Carlos González Infantino, jefe del área de nutrición del Hospital de Clínicas José de San Martín.

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Acerca de ferminkoop
Periodista y especialista en cambio climático y ambiente

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