Residencias: Las guerras médicas del siglo XXI

Los jóvenes médicos denuncian diversas formas de maltrato en el desarrollo de sus residencias en los hospitales argentinos. Un recorrido por un mundo paralelo con días de 36 horas, abuso de los jefes, tensión constante y sueldos bajos.

“Los residentes son mano de obra barata. Son objeto permanente de maltrato y se los trata de forma despectiva y agresiva. Están mal pagos, trabajan muchas horas y el descanso no existe. Ser jefe de familia y realizar una residencia son cosas no compatibles”. El que habla es Alejandro Larriera, jefe de residentes de la Sexta Cátedra de Medicina del Hospital de Clínicas José de San Martín.

El sistema de residencias médicas es la única alternativa que tiene un profesional de la salud recién recibido para formarse en alguna especialidad y ejercer su profesión. Suelen durar entre 3 y 4 años y se realizan tanto en hospitales públicos como privados de todo el país.

Para poder acceder a la misma los jóvenes médicos deben pasar por un arduo examen de más de 70 preguntas de elección múltiple donde se evalúan sus conocimientos de toda la carrera. Una vez completada la evaluación se elabora un ranking donde se tienen en cuenta la calificación alcanzada y el promedio de la carrera, requiriendo en algunos casos también una entrevista personal. Un pequeño grupo que actualmente no supera el 20% de los que egresan anualmente logra acceder a una especialización, por la que cobran en promedio 3.000 pesos mensuales por 14 horas diarias de trabajo y ocho guardias mensuales de 24 horas.

“Se dice que somos profesionales en formación pero es algo contradictorio. Los gobiernos y las autoridades de los hospitales nos usan como si ya estuviéramos recibidos para hacernos trabajar 14 horas pero nos consideran estudiantes al momento de pagarnos”, sostiene Luciano Milanesio, presidente del Centro de Estudiantes de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires.

La Ciudad Autónoma de Buenos Aires posee en su sistema de residencias 13 hospitales generales de agudos y 19 especializados. La provincia de Buenos Aires cuenta con 58 provinciales y/o municipales. Al haber tan pocas posibilidades los aspirantes deciden dar el examen en la Ciudad, en la provincia y en algunos hospitales privados, donde cada uno cuenta con su propia evaluación. En el resto de las provincias, cada centro de salud tiene sus propios requisitos y régimen de evaluación.

Para los que no acceden a la residencia, las posibilidades son escasas y el panorama oscuro. Los que están en el ranking inmediatamente debajo de los que consiguen una especialización pueden ingresar a una concurrencia, una versión en negro de la residencia ya que no se cobra nada por hacer el mismo trabajo. De lo contrario, las alternativas son médico de ambulancia, visitador a domicilio o el vestuario de un club con el fin de revisarle los pies a los bañistas.

Maltrato y verticalismo

La escala jerárquica en la residencia médica tiene una definida relación con el año de ingreso a la misma y en ella los más reconocidos son los profesionales con mayor experiencia, como los médicos de planta y los jefes de sala. Los residentes de primer año ocupan el último eslabón de esta escala y su actividad es supervisada por residentes con uno o dos años más de experiencia. Es en este nivel donde se encuentran las mayores denuncias de maltrato, legitimadas a partir de la actitud permisiva de los jefes.

El trato despectivo y agresivo a los residentes se da de diversas formas. Una de ellas es con su horario de trabajo. Federico Fernández Molina es residente de segundo año de neurocirugía del Hospital de Clínicas. Su horario estipulado es 8 AM a 5 PM pero desde que ingresó a su especialización rara vez se cumplió. “El día termina cuando finaliza toda la actividad, lo que implica ver a todos los pacientes internados. No tenemos día de descanso”, expresa.

Además de realizar su tarea médica y formarse en su especialización, el residente también cumple el rol de camillero, enfermero y empleado administrativo. Los jefes de residentes les asignan tareas que nada tienen que ver con su profesión pero que deben cumplir para no sufrir una “guardia castigo”, la que implica quedarse 24 horas extra por haber cometido un error o no haber cumplido con los reclamos de su jefe.

“Somos mulas de carga. En vez de aprender y practicar la especialidad hacemos cosas que nada tienen que ver con la medicina. Nos hacen pagar el derecho de piso. La mayoría de los que está en primer año siente que no aprendió nada.”, enfatiza Milanesio.

La adjudicación de tareas como castigo en forma arbitraria y el exceso de horas trae también como consecuencia que los residentes no dispongan de tiempo suficiente para comer o dormir, limitando así tanto sus posibilidades de cumplir adecuadamente las tareas asignadas como del aprovechamiento del proceso de aprendizaje..

“Es desgastante y agotador. La mayor parte de la energía se vuelca a resolver todas las cuestiones administrativas cuando en realidad debería ser para formarnos y adquirir experiencia. Todos los días tengo que luchar para que internen a un paciente o les asignen los medicamentos adecuados”, expresa Fernández Molina.

La evidencia empírica

Cinco años atrás, docentes y médicos del Departamento de Medicina del Hospital de Clínicas realizaron una investigación donde comprobaron la existencia de dicho maltrato. Se entregó una encuesta anónima a residentes de dicho hospital y del Hospital General de Agudos Dr. Ignacio Pirovano y del Sanatorio Municipal Dr. Julio Méndez.

El 90% de los médicos refirió haber sufrido al menos una vez una situación de maltrato y el promedio de los encuestados manifestó haber experimentado ocho situaciones distintas de trato incorrecto como mínimo en una oportunidad. El 64% sostuvo haber recibido gritos y el 23% haber sufrido violencia.

“Es difícil comprender cómo puede un joven médico incorporar y desarrollar cualidades como la compasión por un enfermo cuando se forma en un ambiente en el cual permanentemente recibe críticas o humillaciones por realizar en forma incorrecta tareas que forman parte del aprendizaje”, afirman los profesionales Mejia, Diego, Alemán, Maliandi y Lasala, encargados del estudio.

Denuncias online

Los residentes y aspirantes a ingresar a una especialización encontraron en la red un lugar para expresar el maltrato del que son víctimas y las dificultades para poder continuar formándose. Mancia.org es una comunidad online de profesionales y estudiantes de la salud de habla hispana que funciona desde 2002. El portal cuenta con distintos foros y uno de ellos aborda la temática de las residencias.

Los usuarios denuncian formas de trabajo inadecuadas y cuentan los temores y penurias vividas todos los días en los diferentes hospitales de Argentina.

“Entré recién a una residencia y no creo que soporte mucho más. No como y lo poco que como es basura. No duermo, no puedo estudiar temas que veo y a veces ni alcanzo a pegarme una ducha. Si me olvido de hacer alguna de las tantas cosas que me encargan me cagan a pedos y me amenazan con guardias castigo. No quiero volver más al hospital”, afirma el usuario Gustepi.

Ferchus26 también aporta su testimonio y pone el foco en lo que quizás sea el centro del problema: “Estoy por dejar la residencia por que no puedo trabajar así pero el problema está en que detrás mío hay 100 personas que aceptan agradecidos y felices estas condiciones. No nos hacemos respetar y dejamos que hagan con nosotros lo que quieran”.

20 datos fascinantes acerca de Facebook

La lista está subdividida en categorías: gente en Facebook, actividades, alcance global, plataforma, movilidad y estadísticas. Nosotros solo mencionaremos dos de ellas: plataforma y estadísticas. Por las otras categorías deberá visitar la fuente.

1. Facebook tiene más de un millón de desarrolladores y empresarios de más de 180 países.

2. Cada mes, más del 70% de los usuarios se conectan a través de aplicaciones.

3. Existen más de 550.000 aplicaciones activas actualmente en Facebook.

4. Más de un millón de sitios web se han integrado.

5. Dos terceras partes de los sitios Top 100 (comScore) en EE.UU. del Top 100; y la mitad de los Top 100 del resto del mundo están integrados con Facebook.

6. Más del 80% de las empresas usan Facebook.

7. Facebook tiene un valor de entre 7,9 y 11 mil millones de dólares (y su valor sigue subiendo).

8. Facebook es un fenómeno internacional: el 70% de los usuarios de Facebook viven fuera de los Estados Unidos.

9. Hay más de 3 millones de páginas de fans en Facebook.

10. Hay más de 1,5 millones de negocios locales con página en Facebook.

11. Más de 20 millones de personas se convierten en seguidores de las páginas de fans en Facebook todos los días

12. Las páginas de fans han creado más de 5,3 mil millones de fanáticos.

13. El usuario medio gasta más de 55 minutos en Facebook por día.

14. Las mujeres tienen un 55% más de entradas en su muro que los hombres.

15. Más de 6 mil millones de minutos se ‘gastan’ en Facebook cada día.

16. Más de 3 mil millones de fotos se suben a Facebook cada mes.

17. Los Estados Unidos es el país con más usuarios de Facebook – 143′ 583.400 usuarios.

18. El 26,22% de la población del mundo es actualmente usuario de Facebook.

19. Más de 250 aplicaciones tienen más de un millón de usuarios activos mensuales.

20. Si Facebook fuera un país sería el tercer país más grande del mundo

Del blog geeksroom.com